Nuestra cerveza insignia, en la que descubrirá la frescura de una cerveza ligeramente ácida y suave, ideal para nuestro clima tropical. Las variantes de nuestra Prusia aprovechan la versatilidad de nuestras frutas más apreciadas.
Dorada es el puente entre la tradición alemana y el sol tropical. Fiel al estilo Kölsch, posee una dualidad mágica: fermenta como ale pero madura en el frío, buscando el alma limpia de una lager. Su color radiante anticipa un perfil limpio, ligero y sutilmente frutal. Una obra de paciencia germana, perfectamente diseñada para refrescar tus tardes.
Hacienda es el alma del campo en una copa. Inspirada en las granjas belgas, esta Saison celebra una levadura indomable que florece con el calor, transformando lo rústico en elegancia. El resultado es una alquimia de notas especiadas, pimienta y cítricos, con un final seco y refrescante. Una cerveza de herencia, forjada por el sol y diseñada para el disfrute de hoy.
Fiordo y Selva es la prueba de que los opuestos se atraen. Hemos tomado la ancestral levadura Kveik, nacida en el frío de los fiordos noruegos, y la hemos desafiado con el calor de nuestro trópico. Lejos de intimidarse, esta levadura despierta con las altas temperaturas, desatando una alquimia única: un perfil intensamente tropical, lleno de notas frutales y cítricas que no esperarías de una receta nórdica. Una fusión audaz, fermentada al calor del día y diseñada para refrescar tus tardes.
Ganadora de medalla de Oro en categoría profesional/comercial de cervezas belgas. Esta no es una Witbier cualquiera. Su alma cítrica proviene directamente de las naranjas agrias cosechadas en Finca La Providencia, en Orotina, uniendo el respeto por el estilo clásico con los sabores vibrantes de nuestro entorno. Con semillas de culantro y el sello de calidad de Guaria Beer Project, esta cerveza es un rescate de nuestro terruño en una botella. Turbia, especiada y orgullosamente local.